Porque cuando se cruzaban todo parecía increíble. Sin embargo al separarse entendí cuantas cosas habia ignorado por estar con la mirada fija en (nuestras) manos.
Tus mentiras (infinitas), tu descaro, tu insensibilidad, tu egocentrismo, tu falsedad, tu falta de amor propio (y por supuesto el mío también), tu desinterés hacia la otra persona en general... Hoy con los ojos bien abiertos me pregunto si algún día aprenderás a querer porque lo que haces con la gente es tan triste, tan vacío.
Ojalá algún día aprendas a querer.
Ojalá algún día tengas dignidad, amor propio.
No es sano para el otro, pero por sobre todas las cosas no es sano para vos.
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